viernes, junio 01, 2007

Adios tío Monzó

En Septiembre del año 1994, tras mi primer año de Teleco, me apunté a la auto-escuela. En mi pueblo, en Albal, había dos auto-escuelas por aquel entonces. Una de ellas la llevaba un señor mayor, por aquel entonces alredor de los 70 años, ya pasados creo, el tío Monzó. Este señor era conocido de mi madre y de mi padre, y por su recomendación me apunté a su auto-escuela.

Mi recuerdo del tío Monzó de aquella época es un señor con pelo tupido y blanco, con una presencia señorial y una educación excelente para los tiempos en los que la tuvo que adquirir, vista su forma de proceder y hablar.

Su auto-escuela era su casa, literalmente, su casa, una casa de pueblo en la que había habilitado la entrada del carro, sí la del carro, con una mesa en la que estudiábamos, en la misma sala que nos proyectaba diapositivas sobre situaciones, y al lado de la salida al corral de la casa, salida en la que nos invitaba a merendar a los alumnos y alumnas que por aquel entonces coincidimos en su auto-escuela. Recuerdo que tenía un arcón tumbado del que todos los días sacaba papas, coca-colas, mortadela en tubo y un largo etcétera. La primera vez todos nos quedamos muy parados, nos daba un poco de apuro, porque leches pagábamos la matrícula, ¡pero incluía merienda! Así eran las clases de teoría con el tío Monzó.

Más tarde llegaron las prácticas, desde luego nada típicas con el tío Monzó. Especialmente recuerdo dos. Una en la que me dijo que si no me importaba lavar el coche en el Continente (ahora Carrefour) de Alfafar, mientras él hacía los recados. La verdad me extrañó bastante, pero lo lavé, y al volver me dijo campeñanamente: "Te tendré que invitar a esta práctica". Ala, 2000 pesetas del ala por lavar el coche. Increíble, qué bondad (y cada vez que me acuerdo me arrepiento de haber aceptado la invitación).

Las otras prácticas que recuerdo con especial cariño son las de taxista. El tío Monzó además de una auto-escuela, tenía una gestoria y una administración de lotería. Él se organizaba los asuntos para que entre ir de un sitio a otro, nosotros hacíamos la práctica, y de paso le llevábamos, con invitación almuerzo o desayuno, según el horario. Especial fue un día en el que estuve toda una mañana, unas 6 horas de prácticas, llevando a una pareja de viejecitos, más viejecitos que él, de un sitio a otro de Valencia para hacer unas gestiones. Realmente fascinante, y lo recuerdo con mucho cariño.

Unos 9 años después, mi hermano se sacó el carnet en la auto-escuela Monzó. Mi hermano me recordó sus frases de las prácticas como "haga frío o haga calor, la derecha es lo mejor", nada que ver con política, más que con ir por el carril de la derecha. Yo recuerdo especialmente que nos hacía mirar siempre por las ventanillas laterales, nos preguntaba cosas del estilo "¿qué árbol es ese?", "¿pasa un avión?" con el fin, según él, de entrenar nuestra visión periférica.

Hace un mes volví a la auto-escuela y encontré a una mujer mayor. Debía ser la mujer del tío Monzó, y es que se casó unos años después de sacarme el carnet. Yo iba a preguntar por el carnet de moto, y ella me remitió a su marido, con el que me encontré unos días después. Es cierto que lo encontre más mayor, desde luego, debía rondar los 85 años, pero su porte y presencia, a pesar de ser un hombre de estatura y complexión mediana, seguía siendo el mismo. Miré en otras auto-escuelas ese mismo día, y al día siguiente lo volví a encontrar, esta vez junto con mi mujer, y por otro motivo, y es que mi mujer y yo buscamos piso, y el vendía uno. Dijo reconocerme y acordarse de mis padres, pero no me comentó nada del día anterior, de mis preguntas sobre la motocicleta. Yo lo atribuí a la edad.

Finalmente me matriculé en otra auto-escuela por motivos prácticos, ya que el precio era más o menos el mismo, y la tenía justo en el trabajo.

Esta mañana me llamó mi hermano. El tío Monzó murió ayer de un infarto cerebral. Es desde luego una de las personas que han dejado huella en mi vida, y la echaré de menos, recordándola con mucho cariño.

Tío Monzó eres inmortal, me transmitiste tu espíritu para conducir.

Descanse en Paz.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

joder macho de lo mejor que he leido en un blog, me ha gustado mucho, sabes imprimir el sentimiento en los demas.

Diana dijo...

A mi también me ha encantado. Eres muy bueno escribiendo!!
Me encanta leer tu blog.

Saludos.

Chetoo dijo...

Gracias anónimo y ¿diana? Ahora no caigo en quién sois, pero gracias de nuevo de todos modos.